HomeCrianza RespetuosaEl poder de un abrazo!

En la crianza respetuosa el ofrecer un abrazo en los momentos caóticos hace magia.

Aplicando la crianza respetuosa en medio de un berrinche o pataleta, he notado sus efectos positivos a medida que pasa el tiempo, es decir, a largo plazo.

Sabias que los niñ@s necesitan tus abrazos para sentirse parte del mundo?

La crianza respetuosa tiene como propósito educar de forma consciente, asertiva y con limites como forma del cuidado. El niñ@ es ser activo, el adulto confía en sus potencialidades para aprender y descubrir el mundo por sí mismo. Eliminando los prejuicios hacia los niños y logrando que el niño disfrute su infancia a plenitud.

Si el niñ@ llora o tiene mal comportamiento es porque hay una necesidad no resuelta. Al decirle “no llores, no pasa nada” no estamos validando sus sentimientos y emociones.

En la crianza respetuosa el apego es método de vida. Los mimos, el cariño y el amor son elementos esenciales para brindarle al niñ@ como forma de vida.

Amo este método, me ha servido completamente la opción de ofrecer abrazos  🤗 indefinidamente.

Lo he vivido. Me ha servido muchísimo. Un abrazo lo reconforta. Hace días hizo una pataleta, estaba muy alterado, le dije que debíamos hacer una pausa hasta que ya se calmara y poder hablar. Estaba emocionalmente afectado, llegó donde mi, me miró con mucha ternura y tristeza, abrió sus brazos para que yo me dirigiera donde él y lo abrazara. Fue súper lindo. Él me hizo darme cuenta que estaba siendo efectivo este método que aplicó con él desde que era bebé. Para él significa que le estaba validando su sentimiento y acompañándolo.

En estos momentos no hace muchos berrinches o pataletas por decirlo así, está aprendiendo a manejar sus emociones poco a poco sobretodo cuando desea algo que le sea dado de manera inmediata. Desde que era pequeño al momento de hacer un berrinche, lo acompañaba, me agachaba y me ponía a su altura, le daba un abrazo como símbolo de apoyo y haciéndole saber que estaba con él en pleno momento de crisis. Cuando ya se mostraba más calmado hablábamos de lo ocurrido y le hacía saber que había pasado y cual era la forma para manejar la situación, practicábamos métodos como manejar la respiración (inhalar, exhalar), contar hasta 10, la botella de la calma, entre otros. Llegábamos a un acuerdo, él expresaba sus ideas o sentimientos y se sentía comprendido, es decir, que estaba siendo parte, que su opinión era respetada y válida.

Cuando ocurre un berrinche o pataleta debemos analizar que su conducta la hace por una necesidad, pensemos en ese momento y recapitulemos lo ocurrido. Es vital empatizar, entender que más allá de ese berrinche hay una razón.

La paciencia es fundamental para lograr la crianza respetuosa, debemos intentar comprender, entender y conocer el punto de vista del niñ@, no olvidándonos que son niñ@s y nosotros los adultos.

Ofrezcamos más abrazos al menos 3 diarios, al levantarse, en el transcurso del día para mantener el apego, y en la noche antes de dormir. Un abrazo nos hace estar más conectados mamá e hij@s. Además, según múltiples investigaciones “Los buenos tratos mejoran el desarrollo neuronal y el aprendizaje”.