HomeBlogHablando por Lucas: Mami ya me calmé!

He descubierto con mayor exactitud y reconocimiento cada emoción.

A veces con facilidad puedo cambiar de furia a alegría, lo hago saber sonriendo con mi rostro o riéndome a carcajadas.

Tanto es así, que mis papás a veces no saben en qué posición estar.

He aprendido a saber cómo están mis sentimientos. Me gusta mucho poder manejar mis emociones.

Cuando mi mamá se molesta conmigo por algo que hice, la miro a los ojos, le digo mami cambia de cara, pon esta: sonrisa 😃

Y a ella le dura más tiempo de acuerdo a cómo haya estado su día.

Para conquistarla le pido un abrazo, la miro a los ojos y le hago saber que volvemos a estar unidos. Tanto es así, que hacemos “Naricitas” es pegar nuestras narices 👃 y que se saluden con mucho cariño. Es un juego que hago desde siempre con mi mami.

Confieso algo, a mi papá le sigo echando la culpa por todo. Lo tengo presente incluso cuando estoy molesto.

En este tiempo de confinamiento hay días que no me siento bien, y lo transmito estando irritado por todo, haciendo minis y pataletas. Hay días que calculamos si hice o no pataletas.

Esos días me hacen feliz porque todos en casa nos ponemos contentos.

Mis pataletas son gritar para que mi opinión sea escuchada con mucha fuerza, poner cara de ogro para intimidar, mover de forma brusca brazos y piernas para mostrar de lo que soy capaz de hacer si no consigo mis objetivos.

Entonces de acuerdo a quien esté presente en ese momento y de cómo esté su estado emocional hay veces que mis pataletas son llevaderas, otras veces controversiales y otras muchas en búsqueda de pechiche. Cuando los niñ@s hacemos pataletas es porque hay una necesidad que no ha sido tenida en cuenta.

“Mami ya me calmé” es mi frase favorita, quiere decir que ya reflexione sobre lo ocurrido, propongo comenzar de 0, hacer borrón y cuenta nueva.

Cuando respiro profundo yo me calmo. O me voy para mi cuarto, me alejo un poco y reflexiono acerca de lo que hice o sucedió.

Me excuso por lo ocurrido, me acerco y pido disculpas, al tiempo pongo carita que no me gusta que estemos peleados.

Aunque hay momentos en que mi furia demora más tiempo cuando me siento atacado o que noto que mi papá y mi mamá están en mi contra y molestos conmigo.

Estoy aprendiendo cada día a calmarme, a expresar lo que siento y a hacer actividades que me ayuden a desahogarme mis momentos caóticos.

Gracias papás por comprenderme, aceptarme, ser paciente y acompañarme en todo momento.