HomeBlogNuestro proceso de enseñanza de la Lectoescritura

Desde siempre para lograr en BabyLucas un aprendizaje significativo he implementado toda serie de métodos.

Cuando era bebé tuvo libros llamativos y novedosos para atraer su atención, le leía todo el tiempo, en realidad yo amo leer, y al tener un acompañante de lectura, personalizaba la voz de acuerdo al cuento o personaje. Disfrutando este espacio y haciéndolo increíble y divertido para él.

Primero, fue fundamental que amará los libros y se sintiera atraído por ellos. Cuando tenía 14 meses, iniciamos a conocer las vocales, luego el abecedario  (mayúsculas y minúsculas), y a medida que fue despertando su interés por las letras, notaba que a los 2 años buscaba la unión de las letras y su significado, me preguntaba frecuentemente: ¿Mami que dice ahí? cuando veía un letrero o títulos grandes de nombres de almacenes le llamaba la atención. Sin embargo, realmente a los 2 años y medio iniciamos el método Doman, agrupando las palabras por categorías, es decir, algunas frutas con su nombre escrito en grande, letra entendible y en colores rojos o azules, que fueran visibles para él. Por ejemplo, la palabra Manzana escrita en color rojo y al lado la imagen en relación a la palabra.

Notaba su interés y comenzaba a memorizar algunas palabras. En realidad, este proceso de lectoescritura ha sido poco a poco, iba a su ritmo, aunque realmente él tenía muchas ganas de aprender sobre las palabras.

Luego, a los tres años comenzamos a incluir la consciencia fonológica de cada letra y cómo se formaban la unión de palabras, su composición, iniciando por las sílabas. Utilice el libro Nacho, palabras básicas e importantes para él en su día a día. Le presente a través de juegos la composición de las letras y su sonido.

Debido a que su interés cada vez era mayor, comencé a incluir entre sus juegos didácticos: armar letras, rompecabezas de sílabas, armatodo de palabras, flash cards con palabras e imágenes y él debía transcribir las palabras que observaba con sus letras de madera etc.

Aprendió muy rápido, utilizábamos también un tablero para que fuera leyendo las sílabas y a partir de eso ir armando palabras sencillas cotidianas.

Cada día amaba leer 🤓  y realizar este tipo de actividades. Su interés era mayor cada día, le incluíamos nuevos cuentos y métodos diferentes para que se siguiera apasionándose del mundo de las letras.

Hoy a sus 4 años lee muy bien los libros que le leíamos, los lee él mismo y nota magia a través de la lectura. También, trata de leer palabras nuevas que no ha visto antes, escucha palabras y trata de escribirlas, uniendo su sonido con la escritura o deletrea las palabras que escucha.

Para él es maravilloso recibir nuevos libros, se emociona como si recibiera un chocolate. Le mostré hace poco fotos de una biblioteca y la describió con las siguientes palabras: “Wow que asombroso, tantos libros juntos”. En su clase, constantemente busca compartir sus libros favoritos.

También, ha sucedido que si estamos viendo una película en inglés con subtítulos en español, él los lee. Si me llega un mensaje de texto fácilmente puede leer el mensaje y explicarme quien me lo envió.

Para aprender nuestra forma de proceso de enseñanza en Lectoescritura nos sirvió lo siguiente:

  • Luego de que conociera las vocales, se introdujo la enseñanza del abecedario en minúscula y mayúscula, mantuvo el interés en descubrir palabras a través de juegos con letras, iniciamos con su nombre, las letras que lo conforman. Luego, fuimos incluyendo palabras sílabas y consonantes.
  • Fue importante tener un lugar y ambiente apropiado para estar concentrados.
  • Contar con materiales como letras del abecedario, tarjetas con imágenes y palabras (impresas) que sirvan de guía para transcribir la palabra.
  • Guiarlo y acompañarlo. Al mismo tiempo, motivarlo y descubrir juntos el nuevo aprendizaje.
  • En el #TipsDiariomamá encontrarán juegos y alternativas diferentes para realizar con sus hij@s.

Leer aporta múltiples beneficios: amplia el vocabulario, aumenta la concentración, mejora la memoria, etc. Al tiempo, los niños (a) que leen desarrollan 8 habilidades: escribir, debatir, mejorar su inteligencia emocional, construir su propio lugar, terminar con la brecha entre ocio y deber, desarrollar la empatía, tolerar, y ser independientes.

Es importante tener en cuenta que cuando creamos diferentes formas de aprendizaje podemos mantener el interés del niño (a) en aprender y descubrir nuevas cosas.