HomeCrianza RespetuosaSana tu niño interior!

Les comparto estas expresiones que muchas veces escuchamos de distintas personas como recuerdo de su infancia:

“A mí mis papás me pegaban de niño y yo no estoy traumado”, afirmó el hombre que su ex-pareja le denunció por violencia física.

“A mí de niño me dejaban llorando solo hasta que me durmiera y tan mal no salí”, señaló el hombre que pasa largas horas trasnochando en redes sociales afectando su sueño.

“A mí me castigaban de niño y estoy bien”, dijo el hombre que cada que comete un error, se dice a sí mismo palabras de desprecio, como forma de auto-castigo.

“A mí de niña me pusieron mano dura y sufro de un trauma llamado ‘educación’”, afirmó la mujer que sigue sin entender porqué todas sus parejas terminan siendo agresivas.

“Cuando yo me ponía de caprichosa cuando niña, mi padre me encerraba en una habitación sola para que aprendiera y hoy se lo agradezco”, dijo la mujer que ha sufrido ataques de ansiedad y no se explica porqué teme tanto a estar encerrada en espacios pequeños.

“A mí mis padres me decían que me iban a dejar sola o a regalar con un desconocido cuando hacía mis berrinches y no tengo traumas”, dijo la mujer que ha rogado por amor y ha perdonado reiteradas infidelidades a su pareja con tal de no sentirse abandonada.

“A mí mis padres me controlaban solo con la mirada y mira lo bien que salí”, señaló la mujer que no puede mantener contacto visual con figuras de ‘autoridad’ sin sentirse intimidada.

“Cuando niño, me dieron hasta con el cable de la plancha y hoy soy un hombre de bien, hasta profesional soy”, afirmó el hombre que sus vecinos han acusado con la policía por llegar ebrio a golpear objetos y gritar a su esposa.

“A mí mis padres me obligaron a estudiar una carrera que diera dinero, y mira lo bien que estoy”, dijo el hombre que cada día sueña con que sea Viernes porque está desesperado en su trabajo haciendo todos los días algo que no es lo que siempre quiso.

“Cuando era pequeña me obligaban a estar sentada hasta terminar toda la comida y hasta me la embutían a la fuerza, no como ahora esos padres permisivos” afirmó la mujer que no entiende porqué no ha podido tener una relación sana con la comida y en su adolescencia llegó a desarrollar un trastorno alimenticio.

“Mis madre me enseñó a respetar a punta sus buenos chancletazos”, dijo la mujer que se fuma 5 cigarrillos diarios para controlar su ansiedad.

“Yo a mi mamá y a mi papá le agradezco cada golpe y cada castigo, porque sino quien sabe qué sería de mí”, afirmó el hombre que nunca ha podido tener una relación de pareja sana, y a quien su hijo le miente constantemente porque le tiene miedo.

(Información Tomada de internet)

Es triste notar cómo las anteriores expresiones, la utilizan muchas personas como excusa para no convertirse en alguien mejor para sus hij@s.

Es importante resaltar que como adultos debemos sanar nuestro niño interior. Nuestros padres no fueron perfectos, así como nosotros no lo somos con nuestros hij@s.

La época de nuestros padres era distinta, ellos cometieron muchos errores por no tener la guía o información adecuada, y no cortar cadenas generacionales pero es momento de hacer un PARE y analizar el porque de su conducta, palabras, métodos de crianza, tipos de afectos, etc.

Estamos inmersos a una sociedad llena de violencia, poca tolerancia, compasión, empatía, cada día hay en el mundo personas heridas con su ser, que no han logrado sanar su niño interior. Consideran que están bien, que aunque vivieron distintas situaciones inadecuadas han logrado “salir adelante” pero si reflexionan cada acto, cada palabra, cada momento de su vida podrán comprobar que siguen atados a cadenas generacionales y no se encuentran bien consigo mismos y de esta manera, no podrán establecer bien sus relaciones personales ni mucho menos lograr marcar una infancia distinta con sus hijos.

Debemos trabajar más en nuestra inteligencia emocional. Descubrir como nuestra infancia influye en nuestro presente.

Tú niño interior necesita amor y aceptación.