HomeBlogMe he convertido en una mala madre!

Pensándolo bien últimamente me he convertido en una mala madre.

Desde ya he empezado a imponerle límites a mi bebé. Le debo decir NO aunque el quiera experimentar nuevas cosas. Su mirada y sonrisa pícara me reta y me trata de sobornar para retratarme de lo dicho anteriormente. Él solo juega y se divierte, a través del juego experimenta y aprende cosas nuevas.

Lucas No te puedes ir para allá. No!sácate eso de la boca. No cojas eso. No hagas así. No botes la comida. Eso no se hace. *Y con mi cabeza hago el movimiento del No, moviéndola de un lado a otro. Él me imita*.

Creemos que estableciendo límites desde edades muy pequeñas, para nuestro bebé será más fácil aprender entre lo que se puede hacer y lo que no. Sin embargo, muchas veces nos encasillamos tanto que no dejamos que nuestros hij@s como niños exploren nuevas cosas y ellos mismos descubran que está permitido y que no.

He aquí la premisa: “Me he convertido en una mala madre”. La sociedad nos impone normas que debemos cumplir y suponemos que si se la interiorizamos a nuestros hij@s desde pequeño les será más fácil vivir en armonía cuando sean adultos.

En realidad, pienso que no es que sea una mala madre. Es que deseo tener un equilibrio entre el imponer límites y dejarlo SER niño. Dejarlo descubrir, dejarlo diferenciar, dejarlo explorar, para que el intérprete a través de mi guía que se puede hacer y que no.

Esto se complementa con lo que afirmaba Loris Malaguzzi (Metodología Reggio Emilia): “Las ideas surgen a partir de experiencias reales que originan consecuencias reales”. Es decir, si a nuestros niñ@s los escuchamos, los hacemos partícipes de su entorno, los guiamos con amor y de forma productiva para que experimenten o descubran  a través de su propio aprendizaje, creando un ambiente de confianza y seguridad y así, podrán saber discernir en lo que está bien y lo que está mal, conjuntamente con nuestra orientación. Debemos estar siempre Activos guiando a nuestros hij@s y así podremos provocar cambios en sus acciones negativas.

A mi punto de vista, es una metodología muy abierta, que incluso puede parecer que le hace falta el manejo de la disciplina para poder interiorizarla en la primera infancia. Pero si guiamos con amor y de la forma correcta, ellos sabrán cuando les hablemos con autoridad. Continuó basándome en Loris “las cosas de los niños y para los niños se aprenden solo de los niños”.

La clave consideró que sería es trabajar con ellos de manera creativa. Que sea un aprendizaje basado en estrategias. Incluso sirve para establecer límites. Así se podrán formar niñ@s líderes, autodisciplinados y lo más importante FELICES!!

Entonces, creo que seguiré siendo una mala madre. Sobretodo porque estaré siempre allí para él, guiándolo, brindándole mi apoyo y compartiendo su felicidad.

0 thoughts on “Me he convertido en una mala madre!

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

*

*