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Hoy lo noto mucho más grande. Se conoce más a sí mismo.

Sabe diferenciar y decidir cuando desea algo de acuerdo al tiempo. Por ejemplo, le preguntamos (en el horario para almorzar) si quiere comer. Esto lo hacemos para que él también sea partícipe de las cosas. Lucas responde, Siiii!! Comida!!! Silla!! Babero!!! Cuchara!!! Cualquiera lo escucha y cree que es un robot jeje 😂 pero es la secuencia de cada elemento que relaciona cuando va a comer. Además, su rutina está muy bien interiorizada.

Confieso, que en ocasiones quiero darle alguna fruta en el mueble pero él ya está “programado” sale corriendo para sentarse en la silla de comer.

Claro! Hay veces donde no quiere sentarse porque ve a los demás sentado en la silla del comedor y él podría preguntarse yo porque estoy acá y ellos allá, pero le explicamos que esa es la silla de los niños. Así como la silla del carro.

Ya está grande! Ya tiene sus rutinas claras y establecidas. Hoy me dijo cuando terminaba de comer: “dormir Lucas” le pregunté: ¿tienes sueño? ¿Quieres dormir? Me dijo: Sí, me lanzo los brazos para que lo cogiera estaba casi dormido. Lo cargue, lo abracé, lo hice sentir que lo acompañaría en su sueño y listo. Finalmente, se quedó dormido en la cama. Me asombro que fue capaz de enunciar qué quería hacer o cómo se sentía. Y de eso se trata todo, que él pueda expresar su punto de vista.

La verdad, pensé que ya sabía manejar el momento caótico de una pataleta. Incluso, pensé tener el dominio. Pero cada vez son más frecuente y con mayor intensidad. Por lo menos, he descubierto que tipo de momentos lo desestabiliza o lo cambia de humor. Me preocupa que en ese momento quiera tirarse para atrás y caer en el piso. No se le entiende nada de lo que dice, creo que lo hace a propósito porque ni él mismo sabe lo que quiere.

No le gusta que lo regañé fuerte (tono gritado) se pone sentimental, llora fuerte y busca agradarme nuevamente. Hace poco lo regañé porque botó el agua del termo en una mesa, estaba jugando con ella salpicando y mojó toda la mesa, el piso etc. En varias ocasiones le he llamado la atención por lo mismo y me moleste con él. Se puso sentimental, lloraba con gritos. Me hizo sentir muy mal. Después me miro de reojo, comenzamos a mirarnos y yo no aguante la expresión de rabia. Porque su mirada la verdad conquista 😆 me dijo Mamiii (tono feliz) comenzamos a reírnos, fue hermoso muy emotivo el momento, nuestras miradas entendieron lo mucho que nos amamos. Entonces comenzó a reír y llorar. Reír porque ya estaba contento de nuevo y sentía que había conquistado a mamá y llorar porq fue un momento feo que no nos gusta que pase entre los dos. Después, todo fue amor.

Le encanta que le enseñe a jugar, que muestre interés en las cosas que le gustan. Si está jugando con carros, me da uno y dice mami toma, como queriendo decir este es tuyo, juega. Espera que haga como si estuviera manejándolo y haga sonido de carro. Cree una historia y comenzamos a jugar los dos. Esto es juego simbólico, nos imaginamos que en el camión, van dos niños, que van pasando por un bosque. Aquí la combinación de la imaginación y la realidad juegan un papel importante.

Algo que me ha enseñado, es que su corazón es muy noble, aunque se moleste con mami desea y quiere que sea su mami por siempre. Me tiene en cuenta en sus cosas manifestando la cercanía que busca seguir manteniendo conmigo.

A veces me pregunto si lo estoy educando de una forma adecuada o no. Lo analizo y es amable cuando quiere. Si algo no le gusta lo dice y refiere que no está de acuerdo o no quiere. Si algo es suyo lo defiende a capa y espada. Sabe cuál es nuestro punto débil. Creo que es muy consentido. No se si al ser hijo único se resalte aún más sus expresiones.

Me gusta la relación que tiene con su papá, su interacción, cómo son felices los dos y disfrutan mutuamente de su compañía. Me gusta la capacidad que tiene el papá para crear juegos divertidos y juegos pedagógicos dependiendo del momento. Por ejemplo, para quitarle la ropa dice 1, 2… y Lucas completa emocionado 3.

A mi bebé le gusta agarrarme de la mano, y eso me enamora! Me dice -Mami mano. Creo que lo hace para sentirse acompañado y para demostrarme cuánto me ama. A veces cuando vamos en el carro, quiere que le agarre la mano todo el camino jjiji.

Siendo sincera, analizo mucho su conducta al igual que la mía. Al analizar su conducta, me he dado cuenta qué es capaz de hacer y qué no, cuando y porque tiene rabia, cómo conquistarlo, cómo categoriza a la gente, cuales son sus preferencias. Como padres necesitamos ponernos en su lugar, necesitamos dejarlos ser más niñ@s, que tenga más juegos, más risas, más experiencias gratificantes, qué sea más feliz y qué nos vea más felices también.