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Antes de ser mamá, juzgaba a algunas madres por la forma de criar a sus hij@s. Entendí, que cada quién sigue su instinto como madre y decide que es lo mejor para su bebé de acuerdo a su forma de ser e historia de vida.

Antes de ser mamá, decía y cuestionaba porque las madres recorrían a la tecnología cuando podían entretener a sus hijos a través de otros medios.

Antes de ser mamá, nunca imaginé que alguien tan pequeño podía robar mi corazón.

Antes de ser mamá, no creí que ser madre eran las 24 horas del día, los 365 días del año. Hay una personita siempre dependiendo de ti.

Antes de ser mamá, creí que cuando fuera madre iba a estar completamente preparada. Y cada día aprendo nuevas cosas por y para mi bebé.

Antes de ser mamá, me prometí que nunca iba a desesperarme por el comportamiento de mi bebé.

Antes de ser mamá, pensé que mi vida no iba a cambiar del cielo a la tierra, creía que iba a mantener el control de mi vida y luego me di cuenta que mi todo es mi bebé.

Antes de ser mamá, nunca imaginé que me iba a involucrar tanto en conocer e investigar sobre el crecimiento y desarrollo de mi bebé.

Antes de ser mamá, me explicaba como sería el amor de una madre. Comprobé que es inigualable, es lo más hermoso de este mundo.

Antes de ser mamá, creí que iba a manejar varias situaciones estresantes como tener a tu bebé enfermo o qué algo malo le pase, pero es inevitable mis miedos de mamá primeriza han podido más que yo.

Antes de ser mamá, quería viajar y recorrer todo el mundo. Hoy quiero hacerlo en compañía de mi bebé.

Antes de ser mamá, logré muchas metas personales y estaba dichosa pero siento que ser mamá no es impedimento para seguir con nuestros objetivos profesionales.

Antes de ser mamá, criticaba a otras madres cuando un niñ@ hacía un berrinche y ellos como adultos no podían manejarlo. Ahora, entendí, que aunque apliquemos ponernos a su altura, no cuestionarlo en ese momento, tratarlo con amor, esperar que esté más calmado para hablar con él y qué aprenda a autoregularse. Es normal que como madres vivamos este momento y muchas veces no sepamos cómo manejar la situación.

Antes de ser mamá, un fin de semana era salir a divertirme con amigos. En estos momentos, mi plan favorito es divertir y hacer feliz a mi bebé.

Antes de ser mamá, dormía toda la noche delicioso. Desde que soy madre, tengo una excelente alarma y motivo para levantarme y preparar todo para él.

Antes de ser mamá, deseaba lo mejor para mí. Ahora, deseo con todo mi ser lo mejor para mi bebé.

Antes de ser mamá, era la misma pero distinta. Siento que ser mamá ha hecho de mí una mejor versión.

Hoy que soy mamá, confieso que le faltaba más emoción a mi vida, he vívido a plenitud mi maternidad!

Definitivamente, mi mejor estado es ser mamá!