HomebebésLa verdad sobre el Control de Esfínteres!

Y de repente, el jueves 25 de enero en horas de la noche, nos aviso que iba a hacer popo. Dijo: popo y salió corriendo para el baño. Lo llevamos al baño y lo pusimos en el inodoro, para simular que iba a hacer popo (y que a su vez entendiera la relación existente entre el popo y el inodoro) pero no le quitamos la pijama ni nada. Él hizo sonido como si estuviera expulsando algo en tono de broma, se divirtió, lo sintió natural y bajo la cisterna (anteriormente, le daba temor el ruido). Después, lo cargamos y  nos dimos cuenta que efectivamente había hecho popo (en el pañal), y que popoooo 😅😂 lo felicitamos y él se sentía orgulloso de sí mismo!!

Lo anterior ocurrió de la nada, y eso no quiere decir que Lucas ya este preparado o que queramos que lo esté, no! no tenemos necesidad de forzarlo porque es natural, es propio de cada niñ@. Quizás, en el jardín se le está haciendo familiar el hecho de que otros niñ@s van al baño. Él observa, escucha y lo aprende. Así, como en la casa, se le informa cuando nos busca en el baño, le decimos que estamos haciendo. Y él lo ve como algo normal.

Ojo a esto! El control de esfínteres he leído e investigado que debe darse de forma natural. Aquí también, cada Niño indicará cuando es el momento. Porque su cuerpo es quien le manifestará si está apto o no para tenerlo.

No debe existir presión. He escuchado por la misma cultura que a los 2 años se le debe quitar el pañal porque supuestamente ya el niñ@ se encuentra capaz de hacerlo. También, he notado cómo algunos papás siguen este mismo patrón porque sí, sin antes investigar y encontrar realmente el sentido de esto.

A continuación, nombraré algunos datos que los pondrán en alerta para saber cuando su hij@ está ”preparado” para dejar el pañal.

  1. Distingue y dice las palabras Pipí y Popo.
  2. Hace los sonidos informando para qué se va a dirigir al baño.
  3. Asume con normalidad el hecho de ir al baño.
  4. Le fastidia tener puesto el pañal.
  5. El pañal puede permanecer sin mojarse durante horas.
  6. Sabe cuando debe ir al baño.
  7. Avisan de que se hizo o que harán popis o pipi.
  8. Sabe distinguir entre estar mojado y estar seco.
  9. Sabe diferenciar entre limpio y sucio.
  10. Cuenta ya con suficiente coordinación y equilibrio.

El control de esfínteres toma tiempo, no se da de la noche a la mañana. Es un proceso propio del mismo cuerpo. Algunos autores refieren que los niños tardan algunos meses en aprender a controlar los intestinos y la vejiga durante el día. El tiempo exacto que tomará va a depender del niño. El control nocturno toma mucho más tiempo. En ocasiones, refieren que puede tardar meses o incluso años.

Si bien la mayoría de los niños alcanzan este logro entre los 2 y los 4 años de edad, cada niño se desarrolla a su propio ritmo.

 

Como padres podemos ayudarlos a que este proceso sea más fácil para ellos: Primero, motivemos al niño a decirnos si necesita ir al baño. Enseñémosle las palabras que debe usar para informarnos. También, a través de la lectura o inventando cuentos o canciones acerca de ir al baño (para que se vaya identificando a sí mismo a través de los personajes de la historia). Hacerle saber cuando nosotros mismos vamos al baño, para que a través del ejemplo ellos lo vayan viendo como algo normal. Explicarle en palabras sencillas nuestro cuerpo y cómo funciona. Y en la nueva rutina y nueva etapa, sería mucho más fácil vestirlos con prendas que se puedan quitar de manera rápida.

Por favor papás, brindémosle el acompañamiento necesario en este nuevo proceso. Nunca se les debe castigar sí se orinaron. Y sí avisa, felicitémoslo y actuemos de lo más normal.

Recomiendan, que en este nuevo proceso juguemos con ellos con barros, plastilina, líquidos (llevar de un recipiente a otro con vasos, embudos), temperas, con el fin de que ellos relacionen inconscientemente el momento de ir al baño, ya que a través de estos juegos especialmente podemos reforzar la idea de continencia, familiarizarse y satisfacer la curiosidad de “jugar” con sus excrementos (platilina, barro, arcilla).

 

 

Tener muy claro y presentes los hábitos higiénicos que queremos conseguir. Llevar un control sobre las horas en las que el niñ@ orina o hace popis durante una semana con el fin de saber cuanto tiempo demora y las horas en que normalmente hace sus necesidades.

Para tener en cuenta, según Freud la etapa (anal) de control de esfínteres comienza desde los 2 – 3 años cuando el niñ@ tiene autonomía por su cuerpo, es decir, tiene autocontrol de sus esfínteres. Es vital, que le brindemos un acompañamiento, no los juzguemos y sientan de que es una etapa normal por la que pasamos todos.

Cada familia elige el mejor método adecuado para su hij@: Algunos esperan a que el mismo niñ@ se fastidie del pañal y el solito lo deje. Otras, inician el proceso de control de esfínteres durante el día y en la noche utilizan el pañal. Algunos, compran un inodoro pequeño o bacenilla. Mientras, que otros deciden que comience a ir al baño en el inodoro normal.

Sin duda, el mejor momento para comenzar con el control de esfínteres es cuando el niño esté mental, emocional y físicamente listo.