HomeBlogNuestro Proceso de DesTeTe!

Por favor, antes de comenzar a leer nuestro proceso de DesTeTe, quiero que sepan que estoy a favor de la lactancia humana exclusiva.

A continuación, les diré algunos beneficios de la lactancia humana:

  • Es la primera vacuna
  • Protege contra infecciones y diarrea
  • Mejora el desarrollo cognitivo
  • Salva vidas
  • Promueve el vínculo afectivo
  • Protege la salud de la madre (cáncer de mama y de ovario)
  • Ahorra dinero
  • Ayuda al ambiente, porque no utilizas envases ni utensilios
  • Entre muchos beneficio más para madre e hijo

Sinceramente, cuando le estaba dando lactancia exclusiva a mi bebé, siempre me imagine que Lucas dejaría la teta el solito, cuando iniciara su alimentación complementaria, y no. No fue así.

Después, pensé que cuando tuviese un año, y no se sintiera tan bebé no iba a querer estar pegado a la teta. Y también me equivoque. Su amor por la teta crecía y crecía cada día. Y yo sentía su necesidad y sabía de los beneficios de la lactancia humana para ambos.

Aunque siempre pensaba hasta cuando era el momento apropiado. Comprobé y me documente afirmando que el momento apropiado para hacer el proceso de DesTeTe lo decide cada madre con su hij@.

Sí es recomendable que sí la madre no se siente bien, se siente agotada, no desea más lactar, lo mejor es suspender la lactancia ya que no es solo importante en los nutrientes que le aporta al bebé para su salud, también lo es para fortalecer en ese momento el vínculo con la madre.

Yo amo la lactancia. Soy Promotora y Consejera. Y a cada madre le hago saber qué es lo mejor para su hij@ pero ya está en cada familia decidir. Muchas veces los padres primerizos estamos desubicados, no contamos con información clara ni con un guía o apoyo permanente para seguir lactando.

Lucas y yo comenzamos el proceso de DesTeTe a los 18 meses. Fue decisión mía.

Fue difícil hacerlo porque él estaba casi todo el tiempo conmigo, pero fui quitandole tomas en el día, hasta que durante tres días de seguido, le quite las tomas de la noche (realmente aquí era el problema).

La razón fue que Lucas estaba cogiendo las tomas de la noche como un chupo, quería estar toda la noche pegado al seno. Probé de todo. Sí dormía con nosotros era peor porque quería que estuviera prácticamente desnuda para tener su teta siempre junto a él. Sí dormía en su cuarto, se despertaba pidiendo su teta. Traté de darle agua o tetero pero no lo recibía, fueron días caóticos. No dormíamos los tres (mamá, papá y Lucas).

Un día dije, no más, pidió en la noche, lloramos los dos, no quería quitársela del todo pero él la buscaba más en la noche para dormir. Al siguiente día, fue desesperante, la esperaba, la anhelaba, el papá logró calmarlo y se tranquilizo. Al tercer día, intento cogerla mientras se dormía pero le dije que la “teta se había ido”. Aún recuerdo su carita y me da de todo 🙁

Sinceramente, para mí fue un martirio, no sabía sí estaba haciendolo bien o mal. Pero la verdad es que no me sentía ya bien, me sentía agotada, fastidiada, no sentía esa conexión que debía ser al estar los dos más unidos.

Para algun@s, Lucas ya estaba grande de tomar teta, para otros les falto más tiempo, para otros podría ser que lo mal acostumbre, en fin… Es importante respetar el momento, espacio, experiencias y situaciones propias de cada familia. Como dice mi abuela “El que no lo vive, no lo puede sentir”.

Les cuento lo anterior, no para que dejen de darle a sus hij@s en este tiempo o pronto la leche humana. No! Lo dicho anteriormente es para agradecerle a mi cuerpo, a Dios, a la vida y a mí misma por darme el privilegio de alimentar con mi propio cuerpo a mi hij@.

Es lo más bonito y agotador en mi experiencia como madre primeriza. Lucas siempre ha sido un niño muy sano gracias a la lactancia humana!