HomeBlogEduquemos sin el NO!

Cuantas veces hemos escuchado y dicho como padres: No cojas eso! No, eso esta mal! No, así no se hace! No no, así no! No! Te he dicho que no se juega allí! No, así no puedes comer! No…. no y no.

Me he dado cuenta como madre que cuando le doy una orden a mi bebé refiriéndome qué algo no debe hacerlo. Qué está prohibido que lo haga. Él lo hace con más ganas. Ejemplo: Lucas no se juega en la mesa de vidrio. Y él insiste y pone su mayor empeño y energía para seguir jugando en ese espacio que no debería.

Mi opción ahora, es pensar en el No (mentalmente) pero decirle y darle opciones a él para que haga otras cosas diferentes, omitiendo eso que “no debe hacer” y cambiándolo por otra alternativa, y así corregirlo pero evitando usar la palabra No. Ejemplo: Siguiendo con que le gusta jugar en la mesa de vidrio y es peligroso. Le digo: Lucas mejor juguemos en el piso, trae los otros carros. Armemos una pista, (entre otras cosas). Así él olvida que debe jugar en la mesa de vidrio, mientras le cambio esa “idea” por algo más llamativo o qué hagamos los dos juntos.

En realidad como padres es más fácil aplicar el No! No se pega. No se coge eso! No se juega allí! No se come así! No, así no es!

Utilizando el No, le estamos prohibiendo cosas qué no debe hacer pero al decirle la palabra No de primero, no va a comprender del todo. Le tenemos que brindar posibilidades. Primero, la forma en que se lo estamos diciendo no es la adecuada, segundo para ellos todo es juego, para comprender cuales son los límites debemos enseñarle pero de otra manera. Comenzando a aprender a distinguir cuales son los limites de nosotros mismos (como adultos). No enfadarnos por lo que ellos supuestamente están haciendo mal o porque no están haciendo “caso”. Debemos averiguar porque están teniendo ese comportamiento. Algo esta pasando y ellos no saben como expresarse para decir las cosas con palabras. A través de su comportamiento nos hacen saber que les disgusta y que les agrada. Si cambiamos nuestra forma de enseñar, ellos cambiarán su forma de aprender. Así de fácil! Se enseña con el ejemplo.

Educar sin el No es posible. En realidad le diremos No o evitaremos que haga esa mala conducta pero de una forma en que lo pueda comprender mejor sin decirle la palabra No, lo cual será más beneficioso para ellos.

A través de explicaciones del porque “No” debe hacerse dicha conducta sino transformar ese No por cosas positivas y evitando la palabra No. Esto lo hacemos cambiando el lenguaje, pidiéndole de otra manera que no haga algo, sugerirle y darle opciones para hacer.

Muchas veces abusamos del No, tanto es así que ellos se “aburren” y realmente no nos hacen caso por tantas veces al día que le prohibimos hacer cosas, y pierde el No su significado.

La palabra No se podría guardar para reglas más importante. Por ejemplo: No puedes cruzar la calle sin mi. Explicarle las consecuencias. A mi me ha servido con mi bebé en esta etapa solo en modo que él tome consciencia de una situación que hizo o paso. Por ejemplo: Le pregunto a Lucas, Lucas que te ha dicho mamá, y él completa y dice: qué No se pega (sintiéndose mal por hacerlo). Después le digo, a los amigos se le dan… y él responde: besos y abrazos. Y cómo se les trata? Refiere: suave (al mismo tiempo, me toca de manera suave).

Una sugerencia para hacer a los padres, es que con sus hij@a que están más grandecitos podrían armar las normas que les aportaran seguridad. Además, esto le servirá para aprender a comportarse y actuar en cada situación. Así, lograrán ser niñ@s responsables, felices y autónomos.

Educando sin el No, aporta resultados increíbles! como padres nos abre más la mente, creamos y utilizamos más estrategias con ellos, sin ponerles límites de manera forzosa, y lo más importante, disciplinamos con amor y mucha paciencia.

Nosotros seguimos aprendiendo, educándonos como padres para brindarles lo mejor a nuestros hij@s, y mientras se nos quita el modo del No para poner límites, internamente me reeduco y elijo que madre quiero ser y que imagen transmitir a mi bebé.