1. Darse tiempo a solas. Respetar espacios que disfruta el otro.
  2. Conversar de lo que sucede en el mundo.
  3. Poner reglas de situaciones o eventos que estresan al otro.
  4. Comunicar sentimientos.
  5. Hacer planes juntos.
  6. Demostrarse cuanto se aman no solo con palabras sino con hechos.
  7. Cuidar al otro.
  8. Hacer agradable este tiempo juntos, aprovechando las habilidades de cada uno.
  9. Mantener encuentro íntimo.
  10. Admirar y agradecer por estar juntos.

Me pregunta mi opinión sobre algo que va a hacer.

Es un niño más sociable. Se da a querer con facilidad. Es muy tierno.

Interpreta la conducta de los otros y la de sí mismo.

Le encanta comer cosas saludables y ha seguido sus hábitos alimenticios.

Sabe pedir disculpas y reconocer cuando se equivoca.

Es agradecido, constantemente da las gracias por sus cosas materiales y por ayudarlo: gracias mami por mi comida. Gracias mami por regalarme estos zapatos, etc.

Es un niño cariñoso me dice  Te Amo (sin pedírselo) ❤️ 6 veces o más en el día. Es un niño tan dulce. Da besos y abrazos. Sonríe y demuestra cuánto nos ama.

Aprendió a saludar sonriendo y moviendo su mano a personas que no les tiene mucha confianza.

Es consciente de las cosas que sabe. Se desenvuelve muy bien en su etapa escolar y a nivel social.

Es un niño muy seguro de sí mismo. Se mira en el espejo y sabe lo hermoso que es. Sabe qué es un niño fuerte, inteligente, entre otros, es consciente de sus habilidades.

Cuando algo no le gusta lo expresa.

Le encanta leer cuentos infantiles e historias de todo tipo.

  read more ➝

Tú no! se ha convertido en mis palabras de uso favorito, la expreso en los momentos en que me molesto con alguien, cuando no me gusta como me tratan, o sí me regañan y no me complacen. La he aplicado últimamente a mis papás, abuelos, tíos, amigos, y personas a mi alrededor.

En mi búsqueda de reconocer las emociones, estoy aprendiendo a darme cuenta que a veces cuando la digo puede sonar de manera grosera, pero es mi modo de hacerme expresar y decir que no me gusta lo que está pasando. Me expresó dando a entender mi molestia y al decir Tú No! es no quiero hablar más contigo, quiero que te alejes, no me gusto como me trataste, no me sentí bien etc etc..

  read more ➝

Hace poco viví mis mejores vacaciones y les explicaré porqué las disfruté tanto:

  • Estuve todo el tiempo con mis papás.
  • Me levantaba muy tarde.
  • Dormía en la misma cama con ellos.
  • Me complacían sobre lo que deseaba comer.
  • Comí dulces sin límites.
  • Fuimos a muchos lugares a pasear y a comer.
  • Me monté en un avión y observé todo desde arriba, me encanto ver el cielo y estar cerca del sol.
  • Conocí a la jirafa y a otros animales que no había visto de cerca.

  read more ➝

He analizado como esta nueva generación de padres busca y quiere tener hij@s perfectos. No me refiero a que sean perfectos físicamente, sino en sus habilidades y comportamiento.

No sé si me he sabido explicar. Buscan hij@s que tengan todo tipo de fortalezas, hij@s que se destaquen en todas sus áreas. Hij@s que nunca prueben equivocarse.

Diariamente se observan niñ@s aturdidos por este modelo de crianza. Niñ@s que temen hablar, caminar, correr, jugar, porque no saben si lo harán bien o mal. Niñ@s que no pueden experimentar ser niñ@s por miedo a hacer el rídiculo. Niñ@s que temen equivocarse por las consecuencias que pueda tener su conducta. Niñ@s que buscan el reconocimiento del adulto pero que no llegan a conocerse a sí mismos. Son niñ@s infelices, inseguros y con muchos temores.

Estos niñ@s copian este modelo de crianza y lo replican en sus hogares cuando son adultos.

Aterroriza imaginarnos como será el mundo en unos años con este modelo de crianza, lo cual generara mayores efectos secundarios.

Este post es un llamado a reflexionar cómo padres. A veces les exigimos tanto, que dejamos que no vayan a su ritmo y logren poco a poco (en su debido tiempo y momento) lo que deseamos. Queremos que hablen mejor, que tengan habilidades motrices, que coman todo tipo de comida, que no teman quedarse con otros familiares, que tengan buen comportamiento en su colegio, que se destaquen en algún deporte o o en un área artística, entre muchas cosas más.

Los niñ@s necesitan ser imperfectos para lograr ser adultos exitosos. Necesitan explorar, descubrirse y equivocarse para llegar a ser mejores personas.

No olvidemos que serán niñ@s por muy poco tiempo. Debemos amarlos y enseñarles a amar. Debemos centrarnos en ellos, disfrutarlos, conocerlos y comprenderlos.

Citando a Papalia (2009) Las siguientes pautas, pueden ayudar a los padres de infantes a desalentar el negativismo y a alentar conductas socialmente aceptables.

  • Sea flexible. Aprenda los ritmos naturales de los niños y sus agrados y desagrados.
  • Piense en sí mismo como puerto seguro, con límites seguros a partir de los cuales el niño puede emprender el descubrimiento de su mundo y al cual el niño puede retornar para encontrar apoyo.
  • Haga su casa segura para niños. Ponga a su disponibilidad objetos irrompibles seguros para explorar.
  • Evite el castigo físico. A menudo es ineficaz e incluso puede conducir al infante a causar más estropicios.
  • Ofrezca opciones —aunque sea limitadas— para darle cierto control al niño (”¿Quieres bañarte ahorita o después de que leamos un libro?”).
  • Sea consistente al hacer valer los requisitos necesarios.
  • No interrumpa alguna actividad a menos de que sea absolutamente necesario. Trate de esperar hasta que la atención del niño haya cambiado.
  • Si es necesario que interrumpa, advierta de ello (“Ya pronto nos vamos a tener que ir del parque”).
  • Sugiera actividades alternas cuando el comportamiento se torne inaceptable (cuando Ashley empiece a arrojar arena en la cara de Keiko, diga “¡Mira! Nadie está usando los columpios. ¡Vamos a columpiarte bien alto!”).
  • Sugiera; no ordene. Acompañe sus peticiones de sonrisas y abrazos, no de críticas, amenazas o restricciones físicas.
  • Conecte sus peticiones con actividades placenteras (“Es hora de que dejes de jugar para que me acompañes a la tienda”).
  • Recuérdele al niño lo que usted espera (“Cuando venimos a este parque, nunca salimos fuera de la reja”).
  • Espere unos cuantos momentos antes de repetir una petición si el niño no la acata de inmediato.
  • Utilice tiempos fuera para finalizar conflictos. De manera no punitiva, retírese usted mismo o al niño de la situación.
  • Espere menos autocontrol durante momentos estresantes (enfermedad, divorcio, el nacimiento de un hermano o una mudanza a una casa nueva).
  • Espere que sea más difícil que los infantes acaten lo que deben de hacer que lo que no deben de hacer. “Recoge tu cuarto” requiere de mayor esfuerzo que “No escribas en las paredes”.
  • Mantenga el ambiente lo más positivo posible.
  • Haga que su niño quiera cooperar.
  • Póngase a la altura del niño.
  • Establezca siempre el diálogo.
  • En los momentos caóticos tome por un momento distancia para regular sus emociones.
  • Recuerde que su hijo está analizando y evaluando todo sus pasos.

 

Papalia,D. E., Wendkos Olds, S., & Duskin Feldman, R. (2009). Psicología del Desarrollo: De la infancia a la adolescencia. Undécima edición. México. Editorial Mc Graw Hill.

Mamá es normal encontrarse desesperada.

Es normal no saber qué hacer con el comportamiento de tu hijo (a).

Es normal temer a pedir ayuda profesional.

Es normal tener muchas dudas por su crecimiento y desarrollo.

Es normal sentir alivio cuando el especialista dice que todo va bien.

Es normal sentir susto cuando no sabes qué va a suceder.

Es normal no saber manejar situaciones con tu hijo (a).

Es normal que muchas cosas te atormenten.

Es normal llorar y no saber porqué.

Es normal querer defender el comportamiento de tu hijo (a), el porqué de su conducta.

Es normal encontrarle un porqué a todo.

  read more ➝

Tengo a alguien que me observa todo el tiempo.

Analiza cada acción, cada palabra que empleó. Volteo y lo noto viéndome a cada instante.

Me cuestiona sobre el porqué de cualquier acción o evento que suceda.

Esta en una etapa en donde su aprendizaje es por imitación.

  read more ➝

En realidad lo confieso, no había escuchado algo tan dulce como la afirmación de que yo era una princesa.

Me dice princesa, me trata lindo y refiere cuanto me ama como agradecimiento por cuidarlo y estar pendiente de él.

Amo completamente que me valore y reconozca todo lo que hago para hacerlo feliz.

Su trato hacia mí refleja lo que le hago sentir. Me ama y se siente orgulloso de contar con mi presencia en su vida.

  read more ➝